Mapa y Calles del país Mónaco
El Principado de Mónaco, con apenas unos 2 km² encajonados entre el Mediterráneo y las comunas francesas de Cap-d’Ail, Beausoleil, La Turbie y Roquebrune-Cap-Martin, se lee en el mapa como una ciudad continua más que como un país: su costa se extiende unos cuatro kilómetros y su anchura varía entre los 350 y los 1.700 metros, mientras la frontera terrestre con Francia suma 5.469 metros. Administrativamente es una única comuna, pero el plano urbano distingue cuatro barrios históricos —Monaco-Ville, La Condamine, Montecarlo y Fontvieille— subdivididos a efectos estadísticos en diez distritos y 173 manzanas (îlots) que permiten localizar cada calle y edificio en un tejido extremadamente denso. Monaco-Ville, asentada sobre la Roca, conserva un trazado medieval de callejuelas estrechas en torno al Palacio del Príncipe y la Catedral; desde allí se desciende hacia La Condamine, el sector portuario articulado alrededor del Port Hercule y atravesado por la Rue Princesse Caroline y el Boulevard Albert I, vías que conectan con la zona comercial y el mercado. Hacia el este, Montecarlo despliega el entramado más reconocible en los planos turísticos: la Place du Casino, con el Hôtel de Paris y la Ópera, funciona como rotonda que enlaza la Avenue des Beaux-Arts, la Avenue de Monte-Carlo y el Boulevard des Moulins, mientras que la Avenue Princesse Grace bordea el litoral hasta el barrio de Larvotto y su playa. Al oeste, Fontvieille, ganado al mar, presenta un trazado moderno con avenidas amplias como la Avenue des Papalins y el Stade Louis II, y se une a La Condamine por el túnel y el Boulevard Charles III; más al norte, los sectores de La Colle, Les Révoires y Moneghetti se articulan en torno al Boulevard Rainier III y el Boulevard de Belgique, con el Jardín Exótico como referencia en la frontera con Francia. La red viaria se completa con la Moyenne Corniche (RD6007), que entra por el Jardín Exótico y enlaza con la autopista A500 francesa, y con la vía férrea subterránea Niza-Ventimiglia, lo que explica que el mapa muestre una ciudad casi totalmente urbanizada donde las calles, a menudo empinadas y escalonadas, se adaptan al relieve rocoso que culmina en el Chemin des Révoires (164 m).
