Coral Way es una vía y un vecindario del corazón de Miami, en el condado de Miami-Dade, estado de Florida, Estados Unidos, que funciona desde hace más de un siglo como enlace elegante entre la ciudad de Miami y Coral Gables. La arteria fue concebida en 1922 por el fundador de Coral Gables, George E. Merrick, como un bulevar de acceso que mostrara la estética mediterránea que definía su “ciudad soñada”; originalmente se trazó con calles flanqueadas por cítricos y pocos años después se instalaron vías de tranvía en el centro de la calzada para conectar ambos núcleos urbanos. En 1929 se puso en marcha un programa de embellecimiento que plantó alrededor de 1.200 árboles a lo largo de la mediana, creando el túnel verde que todavía distingue al corredor y que hoy combina robles, caobas y los famosos banianos que forman un dosel continuo en varios tramos. La ruta fue designada State Road 956 en 1980 y renumerada como State Road 972 en 1983; aunque su trazado estatal se ha recortado con el tiempo, el nombre Coral Way persiste en unos 16,4 millas que van desde el oeste del condado hasta Brickell Avenue (US 1) en el Downtown de Miami, atravesando zonas residenciales y comerciales.
El barrio que lleva su nombre se extiende dentro de los límites de la ciudad de Miami, entre el suroeste de la urbe y la frontera con Coral Gables, y engloba subcomunidades como Shenandoah, Silver Bluff, Vizcaya-Roads, Coral Gate, Parkdale-Lyndale y Golden Pines; está delimitado por calles como SW 37th Avenue y Brickell Avenue, con códigos postales 33129, 33133, 33135 y 33145. Su arquitectura refleja el legado de principios del siglo XX, con casas de estilo Mission Revival, bungalows de los años veinte, detalles art déco de los treinta y viviendas modestas de posguerra, muchas de ellas conservadas dentro de un paisaje de avenidas arboladas. La demografía actual muestra una fuerte presencia hispana y una población de decenas de miles de residentes, con una mezcla de propietarios y alquileres que conviven con comercios de larga data y nuevas propuestas gastronómicas que recorren el corredor, desde panaderías portuguesas hasta locales de sushi y shawarma, como documentan recorridos recientes en redes sociales. Coral Way también es un eje de memoria visual: fotografías históricas de 1925 revelan antiguos naranjales donde hoy pasa la avenida, y archivos de los años cincuenta y setenta muestran el Sears de Coral Way como punto de encuentro comunitario, mientras que vecinos recuerdan con cariño el paseo bajo los árboles y debaten si la sombra la dan banianos o robles. Hoy la vía sigue siendo un corredor vital servido por Metrobus y estaciones de Metrorail como Vizcaya, Coconut Grove y Douglas Road, y concentra parques, escuelas y pequeños negocios que mantienen su carácter residencial y comercial, con proyectos de renovación urbana y anuncios municipales como la ampliación de Coral Way Park. Así, Coral Way permanece como una avenida escénica e histórica y, a la vez, como un barrio vivo donde la herencia de Merrick, la arquitectura mediterránea y la vida cotidiana de Miami se entrelazan entre Brickell, La Pequeña Habana y Coral Gables.
