Malestar en el gremio CICOP: La lucha por un salario digno en la salud pública

El pasado 16 de mayo se realizó el Congreso del gremio CICOP, un encuentro marcado por expresiones de malestar y descontento generalizado entre los trabajadores de la salud pública. En cada asamblea y consulta realizada en los hospitales de la Provincia, el acuerdo es unánime: el sueldo no alcanza.

La propuesta aceptada en la mesa paritaria, que se llevó a cabo a mediados de mayo después de un retraso inicial previsto para abril, ofrece un aumento del 10% en dos tramos: 6% en mayo y 4% en julio, basado en los haberes de marzo de 2025, con la promesa de reapertura en agosto. Sin embargo, en la práctica, este aumento se traduce en alrededor de $30.000 en el bolsillo el próximo mes, una cantidad que no llega a cubrir ni la factura del gas.

Lo que llamó la atención en el Congreso fue la restricción impuesta por la conducción del sindicato, que solo permitió votar la aceptación o rechazo de esta propuesta, impulsando a ‘aceptar en disconformidad’ en cada asamblea en la que intervinieron. Esta disconformidad no se reflejó ni siquiera en el posteo de Instagram del sindicato. Además, la votación se realizó de manera irregular, sin que los delegados terminaran de pasar sus mandatos, lo que limitó el debate fraterno entre trabajadores.

En contraste, los trabajadores expresaron su hartazgo y desesperación en sus intervenciones. Erica Sechi, delegada del hospital Mí Pueblo de Florencio Varela, destacó que “ya no nos dan las horas para conseguir otro trabajo”, reflejando la realidad del pluriempleo en el sector, donde muchos trabajadores se ven obligados a buscar múltiples empleos para subsistir mientras atienden a pacientes cada vez en peores condiciones.

La situación en los hospitales es crítica, con faltantes de insumos, medicamentos, turnos y muchos otros problemas. Sin embargo, la conducción del sindicato parece priorizar la resignación y el ‘aguantar’ hasta 2027, según denunciaron algunos delegados. Pame, pediatra del hospital Mi Pueblo de Varela, enfatizó la necesidad de un plan de lucha para enfrentar al gobierno de Milei, mientras que Laura Cano, médica del Hospital Cestino de Ensenada, criticó la falta de un Congreso de delegados que discutiera profundamente cómo hacerle frente a este gobierno.

En el Congreso también se anunció una movilización convocada para el 22 de mayo, pero sin ponerla a consideración de las asambleas ni conocer las consignas bajo las cuales se movilizaría. Decenas de delegados manifestaron la necesidad de convocar a un próximo Congreso para darle continuidad y discutir un plan de lucha entre todos los trabajadores.

Desde La lista 5 en la MULTICOLOR de CICOP, junto con otros compañeros, se están llevando a cabo campañas en los servicios de los hospitales para exigir un piso salarial igual a la canasta básica y que la plata que entra a la provincia se destine a salud, educación y vivienda, y no al pago de la deuda contraída por Vidal. La lucha por un salario digno y condiciones laborales adecuadas sigue siendo una prioridad para los trabajadores de la salud pública.

Carlos Alberto Leiva

, ,

Más de Política