Praga, la capital de la República Checa, ubicada en el corazón de Europa Central, en la región de Bohemia, a orillas del río Moldava, ha tomado una medida innovadora para transformar su industria turística. La ciudad, conocida por su arquitectura gótica y renacentista, su rica historia y su vibrante vida nocturna, busca atraer a un tipo de turista más culto y sofisticado. Para lograr esto, los concejales de la ciudad han decidido prohibir los tours nocturnos de bares organizados por agencias de viajes. Con una población de 1,3 millones de habitantes, Praga se ha convertido en un destino popular para despedidas de soltero y viajes de fiesta. Sin embargo, las autoridades locales buscan cambiar esta imagen y promover la ciudad como un centro cultural y histórico. La prohibición de los tours nocturnos de bares busca reducir el ruido y el disturbio en el centro histórico de la ciudad, así como fomentar una experiencia turística más auténtica y respetuosa con la comunidad local. El adjunto del alcalde, Zdenek Hrib, explicó que las visitas nocturnas a los bares quedan prohibidas entre las 22:00 y las 6:00 horas. “No se podrán organizar tours guiados durante este horario”, enfatizó. Jiri Pospisil, otro adjunto del edil, mencionó que la Municipalidad de Praga aspira a atraer turistas con mayor poder adquisitivo y que no se enfoquen solo en emborracharse en su breve estancia. Vaclav Starek, director de la Asociación Checa de Hoteles y Restaurantes, celebró la decisión y afirmó que los tours de bares han causado problemas tanto a los residentes como a otros turistas. Praga, es una ciudad con una rica historia y cultura. La ciudad es famosa por sus monumentos históricos, como el Castillo de Praga, la Catedral de San Vito y el Puente Carlos. La ciudad también es conocida por su vibrante vida
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